22.7.17

Un poema de Muriel Spark

Muriel Spark (1918-2006)

BORROSO

La ventaja de ver borroso
es que solo hay contornos y no nimios detalles.
Todas las pieles son lisas.
Todas las cejas son arqueadas.
Todos los ojos son puntos negros.
Todos los vestidos están limpios.
Los postes del telégrafo parecen álamos
y un cuarto oscuro es lo que se supone que es.
Los cuadros de las paredes del hotel
semejan arte
y yo nunca encuenrto mis gafas.

(Muriel Spark, All the Poems, 2004. Traducción: J. O.). 

17.7.17

Alien


Brown y Jansen actuaban las válvulas de seguridad y nuevamente lanzaron al espacio, en la dirección de proa del aparato, dos poderosos chorros de oxígeno.
      -Televisión -ordenó William.
      En la pantalla apareció televisada toda la proa del "Tritón Volador" y gran parte del cuerpo central del mismo.
      Ante los ojos de William apareció nítidamente aquel extraño objeto que tanto asombro les había causado antes. Todos los hombres miraban interesadísimos y la luz se hizo en sus cerebros. Aquel cuerpo no era ni más ni menos que un inmenso pulpo de dimensiones colosales que ocultaba entre sus asombrosos tentáculos la mayor parte de la proa del "Tritón Volador" hasta cubrirla casi por completo.

(Profesor Hasley, Base Sakchent Nº 1. Editorial Valenciana, 1957). 

13.7.17

El manantial del deseo

Ford Madox Ford (1873-1939)


Sobre el instinto sexual sé muy poco y no creo que signifique mucho en una pasión realmente grande. Puede despertarse por cosas tan insignificantes -un cordón desatado de un zapato, la mirada de unos ojos al pasar- , que creo mejor dejarlo fuera de nuestros cálculos. No quiero decir con todo esto que existan grandes pasiones sin el deseo de llegar a la consumación. Eso me parece que es un hecho sabido y que se trata por tanto de una cuestión que no es necesario comentar. Es una cosa, con todos sus accidentes, que hay que dar por sentado, como en una novela, o en una biografía, damos por sentado que los personajes toman sus comidas con cierta regularidad. Pero la verdadera fiebre del deseo, el verdadero fuego de una pasión largo tiempo mantenida y que termina por agotar el alma de un hombre, es el vehemente anhelo de identidad con la mujer que ama (...).
Porque, se diga lo que se quiera  sobre la relación entre los sexos, no hay hombre que ame a una mujer sin desear acudir a ella para renovar su arrojo, para acabar con sus dificultades. Y ése será el manantial del deseo que siente por ella. Todos tenemos mucho miedo, todos estamos muy solos, todos estamos muy necesitados de alguna confirmación exterior de que merecemos existir.

(Ford Madox Ford, El buen soldado. Traducción de Jose Luis López Muñoz. Edhasa, 2007)

12.7.17

La música de Faulkner


Go Down, Moses, and Other Stories  fue publicada por Random House en 1942 como una colección de relatos cortos  Para la segunda edición de 1949, Faulkner escribió a los editores urgiéndoles a quitar del título "and Other Stories", e insistiendo en que Go Down, Moses era "una novela de verdad". Desde entonces, el que sea una serie de relatos más o menos hilvanados entre sí o una verdadera novela ha tenido ocupados a algunos críticos. En realidad, da igual. De una forma o de otra es Faulkner en estado puro. La obra trata de las relaciones entre blancos y negros a través del hilo conductor de una de las familias más antiguas de Yoknapatawpha, los McCaslin; y contiene dos de los mejores relatos que Faulkner escribiera, los titulados "El oso" y "Otoño en el delta", a menudo  antologados.
En España la primera edición de ¡Desciende, Moisés! (así, con los signos de interjección) fue publicada por Luis de Caralt en 1955. La traducción era de Ana María de Foronda, y con posterioridad ha sido empleada por varias editoriales. Foronda era hija de la escritora canaria Mercedes Pinto, hermana de la actriz Pituka de Foronda y hermanastra de los actores Rubén Rojo y Gustavo Rojo. En los años veinte emigró con su familia a América, regresando a España tras la guerra civil. Esta edición española de la obra de Faulkner viene precedida de una inopinada advertencia al lector, en la que la treductora dice:


"Un momento, lector, antes de que empieces a sumergirte en Faulkner. No por él, pues está demasiado alto, sino pensando en ti, lector, y en mí, te detengo un instante antes de que comiences la lectura. Habrá pasajes, muchos pasajes, que te parecerán quizás extraños, no transcritos en castizo español. Piensa que estos relatos de Faulkner, como casi toda su obra, están envueltos en música, y que todo traductor de Faulkner debe ser, a mi juicio, como un músico que copia música ajena, sin que le falte un acorde, sólo pensando las notas de un papel a otro papel...".

9.7.17

Partir el corazón


"A nadie se le parte el corazón por el primer amor; solo por el último."

(James Cagney en La ley de la horca, 1956, de Robert Wise. Guion de Michael Blankfort y Jack Schaefer). 

5.7.17

Breves pensamientos

Guido Ceronetti

El arma más peligrosa que se ha inventado es el hombre.

Todo lo que no se come hace bien a la salud.

El hombre es un demonio venido a menos.

La enfermedad que impide vaciarse es peor que la que impide llenarse.

Suprimidos los combates de los gladiadores, los cristianos instituyeron la vida conyugal.

Quien calla y no sonríe después del amor degrada a Eros.

No tuve nunca un dolor tan grande, decía Montesquieu, que no me lo quitara una hora de lectura. He ahí al verdadero literato.

La elección profunda del hombre será siempre un infierno apasionado, antes que un paraíso inerte.

(Guido Ceronetti, El silencio del cuerpo. Traducción de J. A. González Sainz. Acantilado, 2006).